Cine del mundo árabe y africano premiado en Cannes y Locarno llega gratis a Santiago en ciclo de tres días
El CCLM acoge del 4 al 6 de septiembre un ciclo internacional con filmes galardonados y un coloquio juvenil de entrada liberada.
El Centro Cultural La Moneda (CCLM) se convierte en septiembre en escenario de una propuesta cinematográfica de alcance internacional que raramente llega a la cartelera local de forma gratuita. Entre el 4 y el 6 de septiembre, el ciclo Tus fantasmas son míos: cines expandidos, voces amplificadas reunirá largometrajes premiados en Cannes y Locarno, con realizadores provenientes de Palestina, Marruecos, Túnez, Argelia, Líbano, Etiopía y Qatar, configurando una de las programaciones de cine del sur global más sólidas que se hayan presentado en Chile en los últimos años.
La iniciativa se enmarca en el legado de Years of Culture Qatar, Argentina y Chile 2025, programa de diplomacia cultural que ha utilizado el cine como vehículo de intercambio entre sociedades. La apuesta amplía hacia la pantalla grande un universo curatorial ya trabajado anteriormente, sumando ahora a las nuevas generaciones como protagonistas del diálogo a través de un coloquio juvenil centrado en temas de identidad, pertenencia, migración y futuro.
La selección de títulos da cuenta del nivel de la programación. Destacan:
- The Mother of All Lies (Asmae El Moudir, Marruecos): ganadora de Mejor Dirección en Un Certain Regard y del Œil d'Or al Mejor Documental en Cannes 2023.
- It Must Be Heaven (Elia Suleiman, Palestina): Mención Especial del Jurado en Cannes 2019, obra de uno de los cineastas árabes más reconocidos internacionalmente.
- Harka (Lotfy Nathan, Túnez): presentada en Un Certain Regard de Cannes 2022, donde su protagonista Adam Bessa obtuvo el premio a Mejor Interpretación.
- 143 Sahara Street (Hassen Ferhani, Argelia): distinguida con el premio a Mejor Director Emergente en el Festival de Locarno.
- Faya Dayi (Jessica Beshir, Etiopía) y The Lebanese Rocket Society (Líbano), que completan una selección que abarca distintos registros documentales y de ficción.
Para el sector cultural chileno, el ciclo representa un modelo de programación relevante: acceso gratuito a obras con trayectoria en circuitos de festivales de primer nivel, combinado con instancias de reflexión que amplían el impacto más allá de la sala de cine. En un contexto donde la distribución de cine no anglosajón enfrenta barreras estructurales en el mercado local, iniciativas como esta instalan una conversación necesaria sobre diversidad en la oferta audiovisual y el rol de los centros culturales públicos como plataformas de acceso.
La entrada liberada durante las tres jornadas elimina la barrera económica y posiciona al CCLM como espacio de encuentro intergeneracional en torno a cinematografías que, pese a su reconocimiento internacional, tienen escasa visibilidad en Chile fuera de los circuitos de festivales especializados.